Bernardo Muñoz Carvajal

Página oficial de Bernardo Muñoz.


abril 05, 2018

El Carvalho de Carlos Zanón.

Cuando supe que Carlos Zanón iba a ser el continuador de la saga de Pepe Carvalho, reconozco que tuve un arrebato de indignación. Sin embargo, algunos hechos me han movido a matizar mucho esta postura

Uno ha sido releer al personaje de Manuel Vázquez Montalbán. Hace pocos días terminé “los pájaros de Bangkok” una novela de 1983 que en su día me cautivó. Me encantó recuperar a un querido autor y a unos personajes entrañables. Pero la principal conclusión que extraje denotaba algo terrible.

La Barcelona de Pepe Carvalho ya no existe. Quedó tan anclada en el tiempo como ese personaje.

Las recetas de cocina del detective están anticuadas, muchos de sus vinos también y la mayoría de los restaurantes que cita cerraron hace años. Al Carvalho de Montalbán le costaría lo indecible moverse hoy entre manadas de turistas, acometer superillas o sortear carriles bici. No tiene ni idea de smarts citys, desconoce los smartphones y ni en su peor sueño habría podido imaginar el procés.

Para situar a Carvalho en la Ciudad Condal de 2018 es necesario un esfuerzo considerable de puesta al día. Y en en este sentido, Carlos Zanón me parece una elección perfecta. El autor se ha mostrado a través de sus novelas como un gran conocedor de la Barcelona actual, de sus barrios y de las diferentes problemáticas que se funden en el caleidoscopio de esta pequeña gran metrópolis.

Hace pocos días tuve el privilegio de escucharle hablar del proyecto, y reconozco que su discurso aplacó mis recelos. De hecho, me impresionó el respeto, la modestia  y la ilusión que el autor transmitió a la hora de abordar este encargo.

Quedan aún algunas incertidumbres, como la posible evolución gastronómica del detective. ¿lo descubriremos comiendo Sushi? Aunque mi principal inquietud es si el autor de obras como “yo fui Johnny Thunders” o “Marley estaba muerto”, modernizará también los gustos musicales del detective, más anclados en el cuplé, el tango o el fado que en los Clash.

La solución a este y otros enigmas, según el propio Carlos Zanón, se resolverá a finales de año.

Paco Camarasa y el futuro de las librerías

El pasado lunes falleció Paco Camarasa, impulsor del certamen BCNegra y propietario de la extinta librería “negra y criminal”.

No voy a extenderme en una noticia que ya ha sido difundida por todos los informativos de este país. Pero sí me gustaría hacer una reflexión:

Del prestigio no se come.

Negra y criminal tuvo que cerrar sus puertas por falta de clientes. Y esto es algo de lo que, sin pretender hacer demagogia, todos los amantes del género deberíamos sentirnos un poco culpables. El propio Paco Camarasa lo dejó claro cuando bajó por última vez la persiana.

“Había quien simplemente venía a que le recomendaras un libro y luego se lo compraba en cualquier otra parte”

Quizá debamos reflexionar sobre el modelo de librería que como lectores deseamos. Y hacerlo de forma seria, teniendo en cuenta que, más allá de anhelos o querencias, para que una librería subsista como negocio debe ser económicamente sostenible.

¿Virtual o física? ¿Temática o generalista? ¿Exclusiva o compartiendo espacio con otros artículos? La verdad, no tengo ni idea. Sólo sé que cada vez que veo el local que ocupaba la Catalònia convertido en un MacDonalds me cabreo. Que la arrogancia que mostraban los empleados de algunas de estas grandes librerías en sus buenos tiempos tampoco ayudaba a hacer de ellas un espacio amable. Y que como no nos espabilemos, al lector medio no le quedará más oferta para comprar libros físicos que la que ofrezcan supers y gasolineras.

Mal asunto para quienes escribimos y no somos Dan Brown. Ni lo envidiamos… salvo por la pasta, claro.

marzo 25, 2018

Adiós a Philip Kerr

Philip Kerr, el padre de l detective Bernie Gunther, ha muerto a los 62 años de edad a consecuencia de un cáncer.

Reconozco mi pasión por este autor, y en especial por el detective Bernie Gunther. No es fácil encajar novela negra y nazismo, ni construir un personaje entrañable sobre la base de un ex oficial de las SS. Philip Kerr lo logró de una forma convincente. Aunque las aventuras de Bernie Gunther se movían en escenarios tanto anteriores como posteriores a la contienda, sus descripciones del Berlín ocupado de la postguerra me parecían sobrecogedoras. Vencedores jactanciosos, vencidos malviviendo o prostituyéndose por un trozo de pan, y en medio Bernie, un superviviente cuyos valores personales,  a veces entrerrados por unos usos a lo Philip Marlowe, estaban muy por encima de la miseria en la que le tocaba moverse.

Philip Kerr fu uno de los grandes maestros de la novela negra de ambientación histórica, subgénero del que han bebido autores como Maurizio de Giovanni, con su comisario Ricciardi, o Steven Saylor, padre de Gordiano el Sabueso

Reconozco que no he leído sus tres libros, también de género negro, ambientados en el mundo del fútbol y protagonizados por un personaje, Scott Manson, que para muchos iba camino de situarse como un nuevo clásico.  Lo haré -alguno tengo por casa- aun con la pena de saber que lo que lees ya es historia.

Descansa en paz Philip.

 

El libro de Bernardo

Tras una espera de tres años capaz de romper los nervios a un muerto, me complace anunciar que mi libro verá por fin la luz este 2018. Y lo hará –toco madera- con la misma editorial que ya confió en él en su momento.

Como aún desconozco si el título propuesto será el definitivo, me referiré de momento a él como “El libro de Bernardo”. Quizá no sea muy original, pero resulta fácil, clarificador e… indexable. Espero que disculpéis esta pequeña vanidad. (habrá más, me temo)

El libro de Bernardo dispondrá de una distribución tradicional, aunque con notables añadidos. Además, el editor me permitirá implicarme en el proceso de lanzamiento y difusión de la obra. Un verdadero reto para alguien que trabaja en temas de comunicación desde hace un montón de años.

Así que, recuperado el sentido original de este blog, toca desempolvarlo. Os recuerdo que su objetivo es doble:

  • Recoger todas las experiencias, desde alegrías y agasajos hasta angustias y collejas, que se sucedan desde ahora hasta que la novela vea la luz.
  • Explicar la estrategia a emplear y las acciones concretas que deseo implementar para darlo a conocer, así como el resultado de las mismas.

Por tanto, habrá artículos de contenido muy general y otros más enfocados al marketing editorial. He trabajado el estilo de estos últimos a fin de que resulten amenos. SI además llegan a ser útiles estaré encantado.

Cuento con todas y todos. Nos vamos a divertir.

La agenda luxemburguesa

Vuelvo de Luxemburgo trayendo buenos recuerdos, dos kilos de más y una esperanza renovada.

Los buenos recuerdos permanecerán; los kilos espero que no y la esperanza me ha movido a regresar a este blog y actualizar la página de presentación.

Tras casi tres años de espera, algo se está empezando a mover.

octubre 20, 2016

Gestionar la incertidumbre

bernyAbrí este blog tiempo después de firmar contrato con la editorial, como una suerte de ejercicio al que me obligaba con objeto de sobrellevar unos temores e inseguridades que me iban a acompañar hasta ver la obra publicada.

Craso error.

Al mismo ritmo que aumentaba la incertidumbre, apoyada en señales cada vez objetivas, decaían mis ganas de compartirla con nadie. Así que dejé de escribir.

Hoy  parece que las nubes se disipan. Y es un sincero alivio, aunque el paisaje que vislumbro me sitúa a un paso del peor escenario de los que en su día imaginé. Pero al menos empiezo  saber a qué atenerme y en cuanto vuelva a componer la situación, decidiré.

Nunca me han faltado arrestos para remontar desde cero, ni reinventarme, ni mutar. Sin embargo, me reconozco incapaz de gestionar la incertidumbre.

marzo 29, 2016

Rompiendo tópicos de escritor (parte 2)

Un angster melancólico

El gangster melancólico

Tópico nº 2: “Todos los personajes del libro son hijos míos y a todos quiero por igual”

El tópico entre los tópicos. Pues bien, ya les gustaría: Algunos personajes de mi novela son unos auténticos hijos de mala madre, seres indeseables y sin escrúpulos que tendrán bien merecido cuanto les pueda ocurrir de malo.

Es más, ya me encargaré yo de hacerles pagar por sus fechorías.

Soy mucho más indulgente con otros. En el libro encontraremos algunos hombres y mujeres que, marcados por su historia, parecen abocados a la fatalidad. Y aunque cabe precaverse de ellos, no puedo juzgarlos con la misma severidad que aquellos que ya nacieron siendo unos cabronazos.

Por último, reconozco mi debilidad, a todas luces irracional, por los tipos más histriónicos que han dejado su impronta en el relato. Desde quienes provocan vergüenza ajena hasta aquellos que, por decoro, prefiero no calificar.

Como conclusión, confieso que mi baremo afectivo no depende tanto del rol de los personajes en la historia (el bueno, el malo, la chica…), sino del trabajo invertido en pulirlos hasta dotarlos de una personalidad propia. Cuanto más humanos, o sea, creíbles y coherentes en su imperfección, más orgulloso me siento de ellos.

¿Significa esto una contradicción con lo expresado al principio de esta entrada? En absoluto. Aunque los buenos despiertan más afecto que los malos, los malos pueden ser mucho más divertidos que los buenos.

marzo 21, 2016

Rompiendo tópicos de escritor (parte 1)


tópicos exritor tacones agujaTópico nº 1. “Hay parte de mí en todos los personajes de mi libro”.

Mentira. Yo no tengo nada de acosador, ni de putero, ni soy un corrupto. Os aseguro que jamás he matado a nadie, ni he ordenado ejecuciones.

Salvo  sorpresa mayúscula por mi parte, no soy depositario de ningún gran secreto familiar.

Tampoco uso minifaldas, ni sé caminar sobre tacones de aguja, ni, hasta donde intuyo, los hombres pierden la cabeza por mí.

No trato de sobrevivir sobre las cenizas ya esparcidas de una vida anterior, ni doy la espalda a la gente que quiero, ni me esfuerzo por construir defensas emocionales y encerrarlas en una burbuja.

Además, no tengo ni idea de tocar la flauta travesera.

Radio Nights

radio nightsUn locutor de radio susurrando a un micrófono, de madrugada, desde una desconocida emisora. Fantaseando con lo que pudo ser y no fue. Recordando antiguos amores y desamores. Recomponiendo imágenes de un tiempo ya perdido. Sincerándose ante las las ondas sabiendo que, con toda probabilidad, no le escuchará nadie. Aunque ¿quien sabe? quizá alegre la noche la noche a algún conductor solitario mientras atraviesa la ciudad.

«Bajo la voz, cálida y envolvente, la música de Steely Dan»

Todos tenemos imágenes recurrentes en nuestro imaginario y ésta, la de un lobo solitario aullando a la noche a través de las ondas,  es una de las que siempre me sugieren. Cuando la recogí en uno de mis relatos, había algo de homenaje en su inclusión.

Pues bien, escribir en este blog me produce un sensación similar. La de sincerarme ante el ciberespacio sabiendo que, entre la enormidad de información que se crea y se destruye a cada instante en Internet, cuanto diga a través de esta humilde bitácora quedará para mí. O para mis más allegados.

Una sensación que me encanta.

Porque lo que digo no es útil, ni está estructurado, ni indexado, ni es noticia ni suscita el interés general. Lo escribo porque me da la gana. Aunque, al igual que mi locutor de radio, tampoco renuncio a confortar a alguna alma solitaria a la que el azar -o la falta de precisión en sus términos de búsqueda- haya hecho recalar hasta aquí.

Si es tu caso, te doy la bienvenida. Y te regalo “Aja” de Steely Dan.

marzo 10, 2016

Mi curiosa relación con las drogas

amebasToda mi experiencia con las drogas se limita a unos cuantos porros fumados en mi juventud, liados siempre entre los dedos de otros y cargados con un costo que nunca compré yo. Pobre palmarés para un chaval que pasó su adolescencia y juventud a caballo -sin segundas- entre la década de los 70 y los 80. En la actualidad la única droga legal que aún me atrae -y mucho- es el vino, al que acudo de forma esporádica, más como un placer para los sentidos que como vía de evasión. Una pasión a la que además puedo dar alas en momentos puntuales, según qué beba y con quien lo haga.

Entiendo que, para algunos, tal bisoñez en materia de estupefacientes me sitúa de forma directa en la categoría de «pringao» o «tontolculo». Pienso en los personajes de Carlos Zanón, cuyo excelente libro Yo fui Johnny Thunders acabo de leer. La verdad, me importa bien poco. Y menos, sabiendo qué obtuvieron a cambio tantos y tantas que, de forma inducida o no, acabaron transitando por el lado salvaje de la vida. Lou Reed ya no podrá pedir perdón a nadie pero alguien debería hacerlo en su nombre.

Sin embargo, reconozco que hay una droga que sí me hubiera gustado probar: el LSD.

Alucinar, abrir la mente, flipar en colores, escapar de la realidad o transportarme a mundos nuevos.son conceptos que, al menos sobre el papel, resultan seductores y que nunca he experimentado. En su momento me negué tanto por mi rechazo general a las drogas como por miedo a descubrir gracias al LSD partes ocultas de mí mismo que quizá no me gustaría conocer. Ahora, amén de todos estos argumentos, se suma la evidencia de que ya no tengo ni cuerpo ni voluntad para esta clase de aventuras.

Pues bien, acabo de pasar un episodio de gripe que me ha mantenido en cama a 38,5 de fiebre y creo haber experimentado síntomas similares: Y no hablo sólo de sudores y escalofríos. Me refiero a imágenes proyectadas sin control mientras una música, tan perfecta como desconocida, se repetía hasta la saciedad en la cabeza. Un tiovivo en perpetuo giro sobre el que mi cerebro, actuando por libre, se empeñaba en plantearme una y otra vez un enigma vital cuya imposible resolución hubiera aclarado la organización esencial del cosmos.

Durante toda una noche me he sentido como si tuviera que tirar de mí mismo para retener la cordura, mientras mi mente se empeñaba en arrastrarme en sentido contrario.

No sé si estos delirios se asemejan en algo a un viaje lisérgico. En todo caso, la experiencia ha sido tan espantosa que no me ha quedado la menor gana de repetirla. El año que viene me vacuno.

Lo dicho, ya no tiene uno el cuerpo para verbenas.