Radio Nights. Sade
La conocemos como Sade aunque su nombre real es Helen Folasade Adu. Hablamos de elegancia en estado puro.
Este vídeo nos permite disfrutar de «Smooth Operator», su tema más conocido, en un montaje escénico sencillamente espectacular. Y de regalo «Your Love is King»
La grabación es de 2011, 25 años después del estreno de estas canciones. Un tiempo que no parece haber sentado nada mal a Helen. O a Sade, como prefieran.
Les dejo con la bella.
El oficio perdido de escribir
Hace unos días, en el marco de una charla con lectores, el autor Eduard Márquez se definió a sí mismo como representante de una especie en extinción. La de aquellos que aún consideran el escribir como un oficio. Con sus reglas, su técnica y su nivel de excelencia, como cualquier otra profesión.
Eduard, quien también ejerce como profesor en la Escuela de Escritura del Ateneu Barcelonès, se mostró muy crítico con las nuevas hornadas de escritores. Comentó que muchos de sus alumnos
“no saben escribir. A algunos tan siquiera les gusta. Sólo quieren contar historias. Sin que les interese cómo”.
Marché de la biblioteca un tanto escéptico ante tanta contundencia, convencido de que Márquez, como profesor, debía ser durísimo. Claro que, tras toparme con la entrada que ilustra este artículo, empiezo a pensar que el pobre Eduard quizá se quedó corto. (amplíala haciendo click en la imagen o aquí)
Seamos sinceros. Cualquiera que use redes sociales sabe cuánto se atenta a diario contra los principios más elementales de la ortografía. Lo duro es que esta entrada pertenece a un autor quien, además, nos invita a conocer su nueva novela a través de una página temática de facebook.
Entiendo que pueda tratarse de una simple errata a la hora de teclear. De dos, ya que amén del clamoroso “echo” sin hache, también falta el acento en “el”. Pero ¡caray! si estamos promocionando un libro en un foro al que básicamente acuden amantes de la literatura, qué menos que repasar un poco lo que se pone.
Un error así no tiene que ver con la calidad literaria del autor. Denota, y ahí tengo que dar la razón a Eduard Márquez, falta de oficio.
Algo que, a diferencia de lo que él piensa, no creo que se haya perdido. Ocurre que para adquirirlo se necesita paciencia, dedicación y tiempo, unos valores que casan poco con la juventud.
De cualquier época.
LA AVENTURA DE EDITAR. INTRODUCCIÓN
Escribimos por el placer de hacerlo o porque tenemos ganas de expresar nuestras ideas. Escribimos como reto, como necesidad vital, como ejercicio introspectivo, de autoafirmación, por puro ego…
Cada cual tiene sus motivos. Pero la cuestión es que, a quien se inicia en esta aventura y no tira la toalla, le llega el día en el que esa obra que con tantos desvelos ha sacado adelante por fin se acaba.
Punto y final ¿O punto y principio?
Porque tanto trabajo quedará en nada, en un simple juego de solitario, si el libro no logra ver la luz. En el formato que sea y a través de los canales a los que logremos acceder.
Radio Nights. El tres por cuatro de Joss Stone
Si algo tienen en común la mayoría de canciones que escuchamos hoy día, ya sean de estilo pop, rock, metalero o latino, es el compás con que se estructuran: el 4 por 4.
Cabe suponer que nuestros oídos prefieren los cuatro golpes por compás a cualquier otra base rítmica. Lo cierto es que la abrumadora presencia del cuatro por cuatro ha relegado a otros compases a un plano minoritario dentro de la producción musical.
Uno de los grandes perjudicados es el tres por cuatro. El conocido «um pa pa» ha marcado durante siglos el ritmo de polkas y valses. Géneros tan populares antaño como carpetovetónicos para el oído de hoy. Pues bien, En el blues y el soul, el tres por cuatro también tiene su hueco. Y en más canciones de las que podríamos sospechar.
Para demostrarlo, ilustraré esta entrada con un impresionante tema: «I Put A Spell On You». No quiero ser acusado de viejuno, por lo que hoy no me basaré en la versión original de 1956, interpretada por el histriónico Screamin Jay Hawkins. En su lugar he escogido la recreación que hace de él Joss Stone, un primor de voz y sensibilidad de apenas 30 añitos.
Para entender el tres por cuatro, os invito a marcar el ritmo de esta canción con el pie. O tratar de bailarla como si fuera un vals. Como siempre, os recuerdo que para disfrutar de la música basta escucharla. Pero el vídeo tiene sus ventajas. Una es poder ver a la propia Joss Stone, quien amén de artistaza es un auténtico pibón (escrito con B, que quede claro). La otra, descubrir el parecido más que razonable de su guitarrista con Lionel Messi. ¿O no?
El Carvalho de Carlos Zanón.
Cuando supe que Carlos Zanón iba a ser el continuador de la saga de Pepe Carvalho, reconozco que tuve un arrebato de indignación. Sin embargo, algunos hechos me han movido a matizar mucho esta postura
Uno ha sido releer al personaje de Manuel Vázquez Montalbán. Hace pocos días terminé “los pájaros de Bangkok” una novela de 1983 que en su día me cautivó. Me encantó recuperar a un querido autor y a unos personajes entrañables. Pero la principal conclusión que extraje denotaba algo terrible.
La Barcelona de Pepe Carvalho ya no existe. Quedó tan anclada en el tiempo como ese personaje.
Las recetas de cocina del detective están anticuadas, muchos de sus vinos también y la mayoría de los restaurantes que cita cerraron hace años. Al Carvalho de Montalbán le costaría lo indecible moverse hoy entre manadas de turistas, acometer superillas o sortear carriles bici. No tiene ni idea de smarts citys, desconoce los smartphones y ni en su peor sueño habría podido imaginar el procés.
Para situar a Carvalho en la Ciudad Condal de 2018 es necesario un esfuerzo considerable de puesta al día. Y en en este sentido, Carlos Zanón me parece una elección perfecta. El autor se ha mostrado a través de sus novelas como un gran conocedor de la Barcelona actual, de sus barrios y de las diferentes problemáticas que se funden en el caleidoscopio de esta pequeña gran metrópolis.
Hace pocos días tuve el privilegio de escucharle hablar del proyecto, y reconozco que su discurso aplacó mis recelos. De hecho, me impresionó el respeto, la modestia y la ilusión que el autor transmitió a la hora de abordar este encargo.
Quedan aún algunas incertidumbres, como la posible evolución gastronómica del detective. ¿lo descubriremos comiendo Sushi? Aunque mi principal inquietud es si el autor de obras como “yo fui Johnny Thunders” o “Marley estaba muerto”, modernizará también los gustos musicales del detective, más anclados en el cuplé, el tango o el fado que en los Clash.
La solución a este y otros enigmas, según el propio Carlos Zanón, se resolverá a finales de año.
Paco Camarasa y el futuro de las librerías
El pasado lunes falleció Paco Camarasa, impulsor del certamen BCNegra y propietario de la extinta librería “negra y criminal”.
No voy a extenderme en una noticia que ya ha sido difundida por todos los informativos de este país. Pero sí me gustaría hacer una reflexión:
Del prestigio no se come.
Negra y criminal tuvo que cerrar sus puertas por falta de clientes. Y esto es algo de lo que, sin pretender hacer demagogia, todos los amantes del género deberíamos sentirnos un poco culpables. El propio Paco Camarasa lo dejó claro cuando bajó por última vez la persiana.
“Había quien simplemente venía a que le recomendaras un libro y luego se lo compraba en cualquier otra parte”
Quizá debamos reflexionar sobre el modelo de librería que como lectores deseamos. Y hacerlo de forma seria, teniendo en cuenta que, más allá de anhelos o querencias, para que una librería subsista como negocio debe ser económicamente sostenible.
¿Virtual o física? ¿Temática o generalista? ¿Exclusiva o compartiendo espacio con otros artículos? La verdad, no tengo ni idea. Sólo sé que cada vez que veo el local que ocupaba la Catalònia convertido en un MacDonalds me cabreo. Que la arrogancia que mostraban los empleados de algunas de estas grandes librerías en sus buenos tiempos tampoco ayudaba a hacer de ellas un espacio amable. Y que como no nos espabilemos, al lector medio no le quedará más oferta para comprar libros físicos que la que ofrezcan supers y gasolineras.
Mal asunto para quienes escribimos y no somos Dan Brown. Ni lo envidiamos… salvo por la pasta, claro.
Radio Nights. Amy Whinehouse
Como ya dije en una entrada anterior, en una vida paralela me hubiera encantado conducir un programa de radio nocturno desde alguna emisora olvidada. Fumar como un carretero y emborracharme sin prisas mientras pincho canciones de esas que solo deben escucharse de madrugada.
Ya no tengo edad para excesos. Tan siquiera creo que me resulte placentero pasarme la noche en vela. Pero Internet me brinda la posibilidad de llevar a la práctica algo parecido a mi sueño. Y, bien mirado, la red también tiene sus ventajas. Valga por ejemplo esta canción.
«Stronger Than me» es uno de esos temas que pierden todo sentido si se radian a la luz del día. Pero ver el video permite otros placeres, como disfrutar de una Amy Winehouse radiante, aún sin tatuajes, recordándonos que también sabía tocar la guitarra.
Os dejo con ella.
Adiós a Philip Kerr
Philip Kerr, el padre de l detective Bernie Gunther, ha muerto a los 62 años de edad a consecuencia de un cáncer.
Reconozco mi pasión por este autor, y en especial por el detective Bernie Gunther. No es fácil encajar novela negra y nazismo, ni construir un personaje entrañable sobre la base de un ex oficial de las SS. Philip Kerr lo logró de una forma convincente. Aunque las aventuras de Bernie Gunther se movían en escenarios tanto anteriores como posteriores a la contienda, sus descripciones del Berlín ocupado de la postguerra me parecían sobrecogedoras. Vencedores jactanciosos, vencidos malviviendo o prostituyéndose por un trozo de pan, y en medio Bernie, un superviviente cuyos valores personales, a veces entrerrados por unos usos a lo Philip Marlowe, estaban muy por encima de la miseria en la que le tocaba moverse.
Philip Kerr fu uno de los grandes maestros de la novela negra de ambientación histórica, subgénero del que han bebido autores como Maurizio de Giovanni, con su comisario Ricciardi, o Steven Saylor, padre de Gordiano el Sabueso
Reconozco que no he leído sus tres libros, también de género negro, ambientados en el mundo del fútbol y protagonizados por un personaje, Scott Manson, que para muchos iba camino de situarse como un nuevo clásico. Lo haré -alguno tengo por casa- aun con la pena de saber que lo que lees ya es historia.
Descansa en paz Philip.
El libro de Bernardo
Tras una espera de tres años capaz de romper los nervios a un muerto, me complace anunciar que mi libro verá por fin la luz este 2018. Y lo hará –toco madera- con la misma editorial que ya confió en él en su momento.
Como aún desconozco si el título propuesto será el definitivo, me referiré de momento a él como “El libro de Bernardo”. Quizá no sea muy original, pero resulta fácil, clarificador e… indexable. Espero que disculpéis esta pequeña vanidad. (habrá más, me temo)
El libro de Bernardo dispondrá de una distribución tradicional, aunque con notables añadidos. Además, el editor me permitirá implicarme en el proceso de lanzamiento y difusión de la obra. Un verdadero reto para alguien que trabaja en temas de comunicación desde hace un montón de años.
Así que, recuperado el sentido original de este blog, toca desempolvarlo. Os recuerdo que su objetivo es doble:
- Recoger todas las experiencias, desde alegrías y agasajos hasta angustias y collejas, que se sucedan desde ahora hasta que la novela vea la luz.
- Explicar la estrategia a emplear y las acciones concretas que deseo implementar para darlo a conocer, así como el resultado de las mismas.
Por tanto, habrá artículos de contenido muy general y otros más enfocados al marketing editorial. He trabajado el estilo de estos últimos a fin de que resulten amenos. SI además llegan a ser útiles estaré encantado.
Cuento con todas y todos. Nos vamos a divertir.
Fariña
Acaba de llegar a casa Fariña, el libro de Nacho Carretero, vía Círculo de Lectores. Lo he recibido con toda normalidad casi un mes después de que una jueza ordenara su secuestro.
Nadie podrá acusarme de haberlo adquirido de manera ilegal. Y puedo asegurar que no he pagado por él ni un céntimo más de su precio estipulado.
El caso es que aquí está. Un libro que, sin todo este revuelo, dudo mucho que hubiera comprado.
Tampoco creo que lo lea ahora, Y es que la versión televisiva de Fariña, arrancada también hace tres semanas, me tiene enganchado.
Estoy convencido de que en pocos años la promoción de Fariña se estudiará en universidades y escuelas de negocio como un hito en el marketing editorial.
Moraleja: Pensando en el próximo lanzamiento mi libro, creo que quizá sería buena cosa presentárselo a un juez. Por si decide echarme un cable.

